Ratio: 5 / 5

Star ActiveStar ActiveStar ActiveStar ActiveStar Active
 

Historia de la cuidad de San Salvador, documento extraido de el portal web de Alcaldia de San Salvador.

Municipio de San Salvador
Departamento de San Salvador
Altura: 658 metros sobre el nivel del mar
Extensión Municipal: 72.27Km2
Densidad de población: aproximadamente 2,067 habitantes por Km2
Tasa de crecimiento: 2.9 %
Tasa global de fecundidad: 2.4 Hijos por mujer
Tasa de mortalidad infantil: 27.4 por mil
Esperanza de vida al nacer: 70.8 años
Saldo neto migratorio: 20.7 miles

El 27 de septiembre de 1984, fecha de conmemoración del 438 aniversario de otorgamiento del titulo de ciudad, el Concejo Municipal de San Salvador, presidido en ese entonces por  el Alcalde José Alejandro Duarte, presentó una reseña histórica, que redactara el reconocido profesor e historiador salvadoreño Don Jorge Lardé Larín,  titulada "Siete estancias de la Ciudad de San Salvador", que relata y recoge datos del desarrollo histórico de la ciudad desde su fundación.

SIETE ESTANCIAS DE LA CIUDAD DE SAN SALVADOR"
Por Profesor e historiador
Jorge Lardé Larín

CONMEMORACION CIVICA
Al celebrar 438 años de la titulación de San Salvador como ciudad el Concejo de la metrópoli de los salvadoreños, de 1984 acordaron denominar la antigua autopista Sur con el hermoso y sugestivo nombre de "Autopista Los Próceres" y descubrir, a partir de esa fecha, una serie de bustos y estatuas representativa no sólo de los optimates de la independencia sino también de otros forjadores de la nacionalidad salvadoreña, de aquellos varones ejemplares que desde la gesta heroica del Benemérito Padre de la Patria doctor José Matías Delgado el 5 de noviembre de 1811

LA CONQUISTA

En junio y julio de 1524 un puñado de soldados de ultramar al mando de Don Pedro de Alvarado penetró en el corazón de la Ciudad de Cuscatlán, en cuyo centro ceremonial aquellos aventureros españoles hincaron enhiesto el Pendón de Castilla y la Santa Cruz.La alegría de haber llegado a la metrópoli pipil, que al decir de un antiguo cronista "fue célebre por sus riquezas y el poderío de sus príncipes", duró apenas el fulgor de una aurora.

Ante los desmanes y tropelías de los invasores extranjeros los Cuzcatlecos se alzaron en armas y se replegaron a las montañas vecinas capitaneados por el tecu de la localidad: el cacique Atlacatl, guerrero tenaz y osado, valiente e invencible, iniciaron una guerra cruenta en defensa de sus hogares y de la soberanía del pueblo.1

¡Sólo diecisiete días logro permanecer aquí el soberbio Tonatiuh! Mal herido y en trance de muerte, con once caballos menos, con muchos lisiados y sensibles bajas de españoles e indios auxiliares o amigos, sin apoyo logístico y afrontando otras circunstancias adversas el conquistador ibero tuvo que reconcentrarse en Tecpan-Guatemala o Iximchée y dejar para una futura oportunidad la conquista de los pueblos pipiles de El Salvador Precolombino, la conquista de un pueblo noble y generoso, "que supo ser el primero en la guerra pero también el primero en la paz.

EL ACTO FUNDACIONAL.
En 1525 llegaron a estas proximidades -allí, donde hoy está Antiguo Cuscatlán, a orillas de un maare o cráter de explosión llamado "Puerta de La Laguna" el capitán don Gonzalo de Alvarado y un pequeño contingente de soldados que no sobrepujaba las cincuenta unidades.

Traía la orden, de su hermano Don Pedro, de fundar en estas latitudes una colonia de españoles con el título de villa y el nombre de San Salvador.

Diego de Holguín era uno de los alcaldes ordinarios del nuevo burgo. La villa-campamento se estableció en el casco de Cuscatlán alrededor del 1º de abril de 1525, pero más sobre los lomos de las cabalgaduras que sobre el inestable suelo de estas comarcas.

No sabemos, en verdad, quien fue el capellán de la columna fundadora; pero sí inferimos que la iglesia de la nueva colonia fue puesta bajo la advocación o adoración del Santísimo Salvador del Mundo, cuya festividad litúrgica en memoria del milagro bíblico de la transfiguración del señor en el Monte Tabor celebra la iglesia católica el 6 de agosto de cada año.

Pocos meses después, ante la imposibilidad de resistir con éxito la formidable insurrección indígena de recibir adecuados refuerzos, la villa se despobló y sus moradores se trasladaron a Guatemala.

REFUNDACIÓN DE LA VILLA
En 1528 el teniente de gobernador y de capitán general Don Jorge de Alvarado envió una segunda expedición fundadora hacia "la provincia de guerra", que los españoles habían identificado como "la provincia de cuscatlán".

Al frente de ella figuraba su primo hermano el Capitán Diego de Alvarado y 72 soldados, quienes después de vagar por estas tierras y ante la imposibilidad de establecerse en la indómita Cuscatlán escogieron para asiento de la nueva urbe uno de los pajares menos aparentes: el valle de La Bermuda, a unos 8 Km. Al sur del fuerte núcleo indiano de Suchitoto.

Aquí se refundó la villa de San Salvador el 1º de abril de 1528 y asieron la vara edilicia los alcaldes ordinarios Antonio de Salazar y Juan de Aguilar; y ese mismo día, con los servicios eclesiásticos del cura Pedro Ximenez, todos juntos, unánimes y conformes dieron advocación a la iglesia y la dedicaron a la Santísima Trinidad, "pareciéndoles que con esto tenían inmediatamente a Dios por protector y amparo". Quince días tardaron en trazar calles y avenidas, la plaza, locales para iglesia y convento, y en demarcar solares y adjudicarlos a los correfundadores de la villa.

El enclave cristiano de La Bermuda progresó en medio de los azares de la guerra y de otras vicisitudes. Los límpidos cielos de la estación seca y los tormentosos y amenazantes de la estación de las lluvias vieron alzarse, sobre sólidas bases de piedra y calicanto, las robustas columnas de añejos conacastes, las gruesas paredes de adobes con rafas de ladrillos y el campanario de la Iglesia de La Trinidad, así como las viviendas de bahareque de los colonos europeos, más los pajuides o rancherías de los indios auxiliares o amigos.

En las afueras de esta extraviada atalaya de la civilización occidental se perfilaba el pequeño campo-santo, que a poco recibiría los restos mortales de Pedro deLyaño y el artillero Diego de Usagre, los primeros vecinos del burgo sansalvadoreño que pagaron el tributo a la Madre Tierra en estos ignotos dominios de Su Majestad el emperador Carlos V de Alemania y I de España.

LA ALDEA
En 1639 los españoles, principalmente las fuerzas comandadas por los encomenderos mariscal Pedro Núñez de Guzmán y Antonio Bermúdez, lograron, ¡por fin! Terminar con la férrea resistencia presentada por el cacique Atlacatl en las montañas y colonias de la Cadena Costera.

Aquel héroe indígena, símbolo de la libertad y la soberanía de hombres y tribus, derrotado pero no vencido, por mucho tiempo permaneció perdido y solitario en la espesura de boscaje, como los felinos guardianes y los iridiscentes quetzales; pero ahora en día su espíritu aún sigue palpitando en los pechos de todos los hijos de El Salvador, como un canto de amor a la Patria.

Su estatua, vaciada en bronce por el hábil escultor Valentín Estrada, en lugar de estar arrinconada en un recodo capitalino, donde nadie la admira ni mortal alguno puede inspirarse en ella, debería ornar esta Autopista "Los Próceres", porque Atlacatl es el símbolo de todos los próceres conocidos y anónimos que han impulsado el destino de nuestra nación.

Si algún día encuentra asilo en esta espléndida vía citadina, en el pedestal destinado a soportar la representación en bronce del caudillo de los cuzcatlecos, la patria debería inscribir la frase que espetó a los mensajeros de Pedro de Alvarado, cuando lo intimidaron a la rendición: "SI QUEREIS NUESTRAS ARMAS, VENID A LLEVARLAS A LAS MONTAÑAS".

A raíz del inevitable fin de la resistencia indígena, los vecinos de la villa de San Salvador se fueron trasladando lenta, pacífica y progresivamente del valle de La Bermuda al Valle de Zalcuatitán, que bautizaron con el plástico nombre de "Valle de Las Hamacas"; y tales emigrantes se establecieron en las márgenes del río Acelhuate, en la hondonada comprendida entre las cuestas del Palo Verde y de La Vega, donde construyeron un próspero villorio al que nombraron "La Aldea".

"La Aldea" progresó rápidamente, mientras la villa se extinguía. En La Bermuda llovía con exceso, los rayos abundantes incendiaban las viviendas, el terreno era muy barroso, el paraje estaba al margen de las vías naturales de comunicación, y en la urbe ya sólo quedaban sus autoridades municipales y contados vecinos. En cambio, "La Aldea" estaba ubicada en tierras feraces aptas para la agricultura, cerca del mar y reunía otras condiciones indispensables a la formación de un gran centro de civilización europea.

LA MUDANZA
En 1545 las autoridades edilicias de la villa de San Salvador recibieron autorización de la Real Audiencia de los Confines, presidida por el Licenciado Alonso López de Cerrato, para mudar la colonia de La Bermuda al valle de Zalcuatitán o de las Hamacas.

Transportando los archivos de la comuna, las imágenes campanas y otros objetos del culto sagrado, bántulos y animales domésticos, los últimos colonos emprendieron la fatigosa marcha a lo largo de las diez lenguas que separan a los dos mencionados lugares.

Congregados todos los colonos en la explanada próxima y al norte de "La Aldea", en el borde de un extenso valle, se procedió al trazo de la nueva urbe. La plaza mayor o pública, llamada también plaza de armas y mercado, se fijó en donde hoy está el parque Libertad.

La Iglesia Parroquial consagrada, ya no a la Santísima Trinidad como en La Bermuda sino al Santísimo Salvador del Mundo como en 1525, ocupó la manzana situada al Este de aquella plaza o sea donde hoy está la Iglesia del Rosario.

Las Casas Consistoriales, estafeta de correos y cárceles públicas se edificaron en la manzana situada al Sur, hoy plazoleta de aparcamiento. En el frente de las manzanas ubicadas al Norte y Oeste, destinadas al comercio, se construirán amplios portales con arcadas mudéjar.

LA CIUDAD
En 1546, mientras se edificaba afanosamente la tercera villa de San Salvador, los procuradores Alonso de Oliveros y Hernán Méndez de Sotomayor, en nombre y representación del Cabildo salvadoreño gestionaban en España, para dicha población, el título de ciudad.

Consecuencia de dichas gestiones fue que el 27 de septiembre de 1546 mientras el emperador Carlos V de Alemania y I de España se hacía fuerte en la plaza de Marheim, el Secretario de la Real Corona Juan de Samano presentaba en Guadalajara al infante don Felipe, el príncipe heredero, una Real Provisión expedida en nombre de su ausente y sacra cesárea majestad, documento por el cual se elevó a una lejanísima e insignificante villa de las Indias Occidentales a la jerarquía de ciudad de los reinos de España, "para que se ennoblezca y otros pobladores se animen a ir a vivir en ella".

PRIMER ALCALDE DE LA CIUDAD DE SAN SALVADOR
Diego de Holguin, fue primer alcalde de la Villa de San Salvador, según consta en libros históricos, Don Pedro de Alvarado se presentó al cabildo de Guatemala, el 6 de mayo de 1525 a pedir se nombrará regidor a Francisco de Arévalo, en sustitución del Capitán Holguin, el cual se fue a vivir en la Villa de San Salvador, como su alcalde.

Según el historiador salvadoreño Doctor Rodolfo Barón Castro señala que éste nació entre 1486 en un pueblo español llamado Tona o Sona. Y vino a América muy joven, instalándose en la Española, hoy Santo Domingo en el año 1506, desde donde participó en la fundación de otras poblaciones.

San Salvador fue una de las primeras ciudades de la Real Audiencia de Guatemala, y de América y en el año que se denominó ciudad solo existían con el título Santiago de la provincia de Guatemala; Puerto Trujillo y Gracias a Dios en Honduras; Granada y León en Nicaragua.

A mediados de 1551 se fundó el primer convento de Santo Domingo, dirigido por la Orden de Santo Domingo, dirigido por los frailes Tomás de la Torre, Vicente Ferrer y Matías de la Paz; en 1574 se fundo el de la Orden de San Francisco dirigido por el fraile Juan Vico y en 1625 el de La Merced, cuna de la independencia de Centroamérica.

El 3 de junio de 1822, la Columna Imperial, a las ordenes del Gral. Manuel José Arce, derrotaron al invasor, después de ocho horas de sangrienta lucha en la batalla de Mejicanos, cuando San Salvador fuera sometida por las huestes imperiales al mando del Gral. Vicente Filísola.

Caído el imperio mejicano, Centroamérica se constituyo en República Federal y El Salvador en uno de sus Estados, el 12 de junio de 1824 San Salvador fue erigida en capital del Estado de El Salvador. De marzo a septiembre de 1828, resistió invicta el sitio que le impuso el ejército federal.

San Salvador fue capital de la Federación Centroamericana de 1834 a 1839 y fue destruida por el terremoto del 16 de abril de 1854 y Durante la colonia, los pueblos salvadoreños fueron destruidos por los desastrosos terremotos de 1575, 1592, 1625, 1648, 1719 y 1815.

Después de la Independencia 1821, la población de la Ciudad de San Salvador residía en barrios en los alrededores a la Plaza Mayor, hoy Plaza Libertad y de la Plazuela Santo Domingo, Hoy Gerardo Barrios, El Barrio El Calvario, era el más populoso, Candelaria, La Vega, El Terrente, hoy Barrio San Esteban, La Ronda hoy Barrio Concepción, San José y Santa Lucía.

CENTRO HISTORICO
En el área donde hoy se encuentra la iglesia El Rosario, se edificó la primera parroquia, frente a ella se construyó la Plaza Mayor que después cambió su nombre a Plaza de Armas, luego Plaza Dueñas y actualmente Plaza Libertad.

Frente a este parque se erigieron los portales con fines comerciales y en el estacionamiento del parque estaba el cabildo y los edificios públicos; en la periferia se instalaron las residencias de los españoles.

De esta manera esta zona se convirtió en el centro de poder político, económico y religioso de la época. Posteriormente los edificios públicos y religiosos fueron instalados frente a lo que hoy es la plaza Gerardo Barrios (antes Santo Domingo) donde se construyó la Catedral Metropolitana y el Palacio Nacional, pero la mayoría fue destruida por terremotos por lo que no ha quedado ningún vestigio de la época colonial, manteniéndose sólo las construcciones de finales del siglo XIX y principios del XX.

CATEDRAL METROPOLITANA
Fue construida con madera y lámina en 1888 y posteriormente incendiada el 8 de agosto de 1951. Tenía detalles góticos, un frontón y columnas clásicas. La actual Catedral Metropolitana fue inaugurada el 19 de marzo de 1999 como la ultima catedral católica bendecida en este milenio.

Su estilo es "Eclíptico" (bizantino con arcos y columnas romanas) su fachada ha sido decorada con mosaicos de diversos colores pintados a mano por el artista salvadoreño, Fernando Llort que muestran motivos del país.

Coronada por una cúpula grande al centro del edificio de 24 metros de radio y 45 de altura, cuyo interior fue pintada con imágenes de la Santísima Trinidad y personajes del presente siglo, en el altar mayor se encuentra la imagen del Divino Salvador del Mundo, patrono de la República y donada por el emperador Sacro Romano Carlos V en 1546.

La imagen del Divino Salvador, pintada y esculpida por el Fraile Francisco Silvestre García, en 1777, se encuentra en una marquesina de la fachada exterior.

En la parte superior, se encuentra un baldaquino de cuatro columnas acompañado de los profetas Moisés y Elías que participaron en la Transfiguración. El retablo al final del presbiterio contiene ocho grandes pinturas de las diferentes etapas de la vida de Jesús, del pintor Andrés García Ibáñez. En la cripta descansan los restos de Monseñor Romero, Arzobispo de San Salvador, asesinado el 24 de marzo de 1980, como también los Arzobispos Chávez y Gonzáles, Rivera Damas

PALACIO NACIONAL
En tiempos del gobierno del capitán general Gerardo Barrios surgió la idea de un Palacio Nacional, cuya construcción se realizó de 1866 a 1870, a cargo de don Idelfonso Marín y de José Dolores Melara; sin embargo, el 19 de noviembre de 1889 un incendio lo redujo a escombros.

El Palacio actual fue diseñado por el ingeniero José Emilio Alcaine y construido de 1905 a 1911 bajo la dirección de don José María Peralta Lagos; como maestro de obra fungió don Pascasio González y los materiales de construcción fueron importados de Alemania, Bélgica, Italia y otros países.

El 13 de diciembre de 1974, por decreto legislativo 165, se declaró monumento nacional el Salón Azul y los salones adyacentes y el 10 de julio de 1980, la Junta Revolucionaria del Gobierno, mediante el decreto N° 116, declara al Palacio Nacional como "Monumento Nacional". Este tiene cuatro salones principales en los colores rojo, azul, amarillo, rosado, y 101 salones secundarios.

MONUMENTOS A REINA ISABEL Y CRISTOBAL COLON
Ambos monumentos están ubicados a la entrada del portón principal del Palacio Nacional, sobre la Avenida Cuscatlán. Fueron develadas el 12 de octubre de 1924 al celebrarse el 432 aniversario del descubrimiento de América.

Ambos monumentos fueron donados al pueblo salvadoreño por El Rey de España, Alfonso XIII y entregados oficialmente al Gobierno de El Salvador, durante la administración del presidente Dr. Alfonso Quiñónez Molina.

MONUMENTO A LOS PROCERES
Ubicado en la Plaza Libertad, Antigua Plaza de Armas (1807) y después Parque Dueñas, durante la administración del Dr. Manuel Enrique Araujo. Fue erigido con motivo de celebrarse el centenario del primer grito de Independencia de Centroamérica del 5 de noviembre de 1811.

Este soberbio monumento de la República, fue construido con estructuras de mármol, figuras, medallones y alegorías de bronce y en el pináculo se encuentra el ángel de la libertad coronado con laureles; la parte media del pedestal está adornada con medallones con las efigies de José Matías Delgado, Juan Manuel Rodríguez y Manuel José Arce.

Durante la segunda gestión del ex alcalde Héctor Silva, se restauró el monumento y se hicieron trabajos de remodelación de la plaza, la cual fue reinaugurada el 10 de septiembre de 2000, esto con el apoyo de la empresa privada.

PLAZA GERARDO BARRIOS
El Palacio Nacional, Catedral Metropolitana y Biblioteca Nacional de El Salvador Francisco Gavidia, (antes Banco Hipotecario) circundan la plaza, en cuyo centro se levanta con gallardía la silueta del monumento del Capitán General Gerardo Barrios montado en un corcel.

El monumento fue erigido en honor al Capitán General Gerardo Barrios y fue inaugurado en 1909, construido por el italiano Francisco Durini, el pedestal es de granito y la figura principal es de bronce, el mismo material se utilizo para los bajorrelieves que describen dos de sus batallas militares y el del Escudo Nacional de El Salvador.

La última remodelación a la Plaza Gerardo Barrios fue ejecutada por la Alcaldía de San Salvador, durante la primera administración del ex alcalde Héctor Silva, quien la reinauguró el 22 de julio de 1999, luego de realizar trabajos de remodelación en la plaza y restauración del monumento con apoyo financiero de la empresa privada.

TEATRO NACIONAL
Fue construido en 1866 durante la administración del Dr. Dueñas y destruido por un incendio en 1889. El segundo y el último data de 1905 construido en el mismo lugar con la similitud del antiguo edificio, bajo la dirección de ingenieros salvadoreños. Mantiene su fachada principal, la columnata del centro y combina detalles neoclásicos, neogóticos y renacentistas.

Esta ubicado frente a Plaza Morazán, en el Centro de San Salvador, el diseño es una de las máximas expresiones arquitectónicas y cultural por su estilo renacentista que refleja la elegancia y funcionabilidad de los teatros de la época. En la actualidad se encuentra en proceso de restauración (mayo 2006).

EL DIVINO SALVADOR DEL MUNDO
El Monumento al Salvador del Mundo, está ubicado en la Plaza las Américas, al final de la Alameda Roosevelt, conocida también como Plaza del Salvador del Mundo, este fue erigido en honor del Divino Salvador, Santo Patrono de la Ciudad de San Salvador.

Las fiestas Patronales en su honor, se celebran del 1 al 6 de agosto de cada año, que son organizadas por el Comité de Festejos de la Alcaldía de San Salvador y la iglesia católica.

La imagen esta construida sobre un pedestal, que en un principio decoraba la tumba del Dr. Manuel Enrique Araujo, quien fue presidente de la República del 1 de marzo de 1911 al 8 de febrero de 1913.

La estatua fue obsequiada por la familia Araujo y el monumento fue develado el 26 de noviembre de 1942, en ocasión de celebrarse el Primer Congreso Eucarístico Nacional en San Salvador.

MONUMENTO A LA REVOLUCION

Fue construido en 1955 en el periodo presidencial del Coronel Oscar Osorio, 1950-1956 y esta ubicado al final de la Avenida la Revolución, en la colonia San Benito.

Este fue construido para conmemorar el movimiento revolucionario del 14 de diciembre de 1948, cuando se derrotó al General Salvador Castaneda Castro y culminó con la Constitución Política de 1950.

El hombre desnudo representa al pueblo liberado de ataduras, cuyos autores fueron los esposos Violeta y Claudio Cevallos, éste último de origen Mexicano y en la actualidad el monumento es conocido o llamado por la población como "El Chulón".

 

1  De acuerdo a nuevos estudios, no se encuentran suficientes evidencias de la existencia de un cacique como Atlacatl.

Fuente: http://www.amss.gob.sv/pages/ciudad/historia.htm

Panel de Ingreso

entrarfb

entrarfb

Donaciones

Volver