Licenciado José María Silva

Gobernó como vicejefe

14 de octubre de 1834 al 2 de marzo de 1835

16 de febrero de 1840 al 5 de abril de 1840

(SALVADOREÑO)

El Licenciado José María Silva nació en San Miguel, aproximadamente en 1804, y murió en esa misma ciudad el 16 de octubre de 1876.

Los padres de este salvadoreño notable fueron personas acomodadas. Se afirma que en el año de 1827 se doctoro en leyes y que gozaba de prestigio por su capacidad e ilustración.

Fue diputado a la Legislatura del Estado de 1828, de la que fue secretario en 1829.

En mayo de 1829 solicito el juzgamiento militar de los prisioneros recogidos a consecuencia de la Capitulación de Mejicanos, en la Primera fase de la Guerra civil centroamericana.

En junio de 1829 pasó a Guatemala, como Comisionado del Poder Legislativo, encargado con P. Colom de entregar personalmente al General Francisco Morazán, comandante de los victoriosos ejércitos revolucionarios, el famoso decreto por el cual quedaba el caudillo en capacidad hasta de establecer nuevas autoridades federales.

El Lic. Silva fue Diputado a la Legislatura Salvadoreña en 1834 y Presidente de la citada Legislatura en octubre de 1834.

Gobernó como vicejefe por renuncia que hiciera el Jefe Supremo electo el ciudadano hondureño don Dionisio Herrera, acepto el nombramiento que en él hizo la Asamblea desde el 14 de octubre de 1834 al 2 de marzo de 1835 y gobernó otra vez como vicejefe del 16 de febrero de 1840 al 5 de abril de ese mismo año de 1840. En ese segundo periodo recibió el cargo que le hiciera el Gral. Morazán, mientras invadía a Guatemala, pero el 5 de abril de 1840, abandono el Poder Supremo para seguir al Gral. Morazán, cuando este abandono El Salvador, embarcándose en el Puerto de la Libertad en el Bergantín "Izalco" junto con muchos seguidores del Gral. Morazán.

Durante su gobierno el Lic. Silva gobernó con honestidad quitó el embargo a los bienes de los vecinos adversarios. Desempeño funciones judiciales y fue Presidente de la Constituyente de 1839. El Lic. Silva permaneció dos años en Costa Rica y Panamá, retornando al país en 1842. Volvió al país ya como un hombre reposado y vivió largos años dedicado a la profesión.

El 9 de enero de 1850 fue nombrado delegado de El Salvador a la Convención Nacional que se convoco con el propósito de reorganizar la Unión Centroamericana, pero el declino este honor, varias veces, a pesar de sus renuncias tuvo que concurrir a León (Nicaragua), donde se estableció la Asamblea Centroamericana, tambien Honduras le nombro su Delegado a la misma Convención. El 9 de enero de 1851 se vio obligado a concurrir a Chinandega, donde se instalo la Convención, de la que fue nombrado secretario.

En 1853 fue electo Senador, habiéndose nombrado el Congreso Designado a la Presidencia el 16 de febrero de 1854.

Se dedicó a la jurisprudencia, el Lic. Silva a la jurisprudencia, fue estimado y reconocido como uno de los mejores jurisconsultores del país, fue nombrado por decreto de 22 de junio de 1854, miembro de la comisión encargada de redactar el Código Mercantil, con su correspondiente ley de enjuiciamiento.

Fue reelecto el Lic. Silva, Senador por San Miguel, fue votado presidente de su camara de 1857 a 1858. Por acuerdo Ejecutivo de 4 de febrero de 1858, se designo al Lic. Silva, junto con el Dr. Justo Abaunza para integrar la Comisión encargada de redactar el Código Civil y reformas al Penal. En 1862 volvió el Lic. José María Silva a ser electo Senador y Designado Presidente de Alta de la Cámara. Al concluir este periodo se retiro a su vida privada alegando enfermedad.

En el año de 1872, publico un opúsculo que denomino "Recuerdos al 15 de Septiembre", considerado como su testamento político.