Brigadier Vicente Filisola

Asumió la Jefatura de hecho:

9 de febrero al 7 de mayo de 1823

(MEXICANO E ITALIANO)

Nació en México.

Vicente Filisola (n. 1789 - † 1850) nació en Ravello, Italia. Se incorporó al ejército español en 1804, y fue mandado a servir a la Nueva España en 1811, en plena guerra de independencia de México. Como simpatizante de Agustín de Iturbide, quien se autoproclamó emperador, fue elevado a brigadier general en el ejército imperial.

Cuando las provincias de Centroamérica declararon su unión al Imperio, El Salvador denunció la anexión como ilegítima, se declaraba en rebeldía y bajo la dirección de José Matías Delgado y Manuel José Arce y Fagoaga se preparaba para la lucha armada, Filisola nombrado Capitán General de Guatemala contrataco hasta derrotar a las tropas salvadoreñas el 9 de febrero de 1823, tomando el gobierno salvadoreño y declarando su anexión al Imperio. Cuando las Provincias Unidas del Centro de América proclamaron su independencia del Imperio, Iturbide comisionó a Filisola para que evitara la secesión. Filisola llegó a Centroamérica cuando había sido derrocada la monarquía, y no hizo sino dar el visto bueno a la Confederación Centroamericana.

El 9 de febrero de 1823 entró a la ciudad de San Salvador, el Brigadier Vicente Filísola con su ejercito; respetaba a las personas y sus bienes y asume el Mando Supremo de la Provincia, publica bandos para que todos volviesen a sus casas, ofreciendo garantías. El 10 del mismo mes el Brigadier Filísola declara anexado al Imperio Mexicano la Provincia de San Salvador, exige a las autoridades y habitantes el juramento de obediencia al Imperio Mexicano. El Brigadier Filísola es humano y generoso con los vencidos que regresan al Territorio Salvadoreño.

En México los Generales Guerrero y Nicolás Bravo, se rebelaron contra su despótico Emperador Iturbide, en Casa Mata, en el mes de febrero de 1823, arrojando el poder al usurpador. Estos hechos se realizaron en los momentos en que Filísola ejercía el mando en la Provincia de San Salvador. El Brigadier Filísola tuvo conocimiento oficial de los hechos ocurridos en México, y aunque era un vencedor comprendió que su situación se volvería difícil optó por eso por trasladarse a Guatemala. Entrego el mando Supremo al General Felipe Codallos, Guatemalteco.